Carga una foto o el ejemplo real
Abre el compresor y elige tu foto o Probar con un ejemplo. La herramienta muestra las dimensiones y el peso de entrada para compararlos con el resultado.
Los formatos de entrada dependen del navegador o de los decodificadores incluidos. Si un archivo no se puede leer, prueba un formato compatible: cambiarle la extensión no lo convierte.
Elige un formato según lo que necesitas
JPG sirve para fotos y compatibilidad amplia, pero no mantiene transparencia. PNG conserva transparencia y no pierde información, aunque una foto puede seguir pesando mucho. WebP puede reducir el peso y conservar transparencia.
Para enviar una foto AVIF a un sitio que necesita JPG, selecciona JPG como salida. Si quieres mantener un fondo transparente, elige un formato compatible con transparencia.
Reduce los bytes sin confundirlos con píxeles
En JPG o WebP con pérdida, baja la calidad poco a poco y revisa la vista previa. Reduce las dimensiones solo si no necesitas todos los píxeles originales. Ambas decisiones pueden afectar al detalle.
Una entrada de 50 MB no siempre bajará al mismo peso: importan el contenido, las dimensiones y el formato. Una ilustración plana y una foto con mucho detalle se comprimen de forma distinta.
Compara antes de descargar
Revisa los bytes y las dimensiones reales de salida, no solo el control de calidad. Acércate a letras, pelo y bordes finos. Sube la calidad si los defectos molestan.
El compresor reduce el peso, no restaura información perdida. Si después quieres mejorar la imagen, descarga esta copia y ábrela en el escalador. Conserva el original.